Este magnífico país donde buscabamos un horizonte de paz, nos convirtió, sin querer, en promotores para una sóla operación. Al desembarcar en esta palya desierta una mañana de enero, la belleza salvaje del bosque tropical nos impactó de manera impresionante. Un sofocón del cual uno no se repone.

Nuestra experiencia en el entorno del Champagne no nos predisponía para tal operación, pero rodeados de buenos profesionales y con paciencia, hemos puesto en marcha el proyecto. Es aquí, en este lugar tan apacible, donde viviremos muy pronto, unos 8 a 10 meses durante el año, con el empeño y el deseo de acogerles y velar por la perfecta administración de su casa.

Este dominio privado es incomparable en la isla no solo por la elegancia de las construcciones, los cuidados aportados a los detalles y a la calidad de los materiales, sino también por el estilo simple y puro; en perfecta armonía con la naturaleza. Un remanso de belleza y de tranquilidad para disfrutar días felices.

© Broggini 2008